Budismo

Muchos sabemos que es una de las dos religiones predominantes de Japón. Se constituye principalmente porque cren más en lo verdadero y no en lo magnífico como lo es en el caso de el Sintoísmo. Una discusión muy común en Occidente es la de si el budismo puede o no ser considerado una religión.

 El budismo es reconocido de manera general como una de las grandes religiones del planeta, y afirma una vía de liberación espiritual al sufrimiento. No obstante, el budismo no es una religión teísta. Al “heredar” la cosmología del hinduismo, el budismo menciona devas (ángeles o deidades), pero aun así, niega que estas deidades tengan una esencia eterna, no se conciben como una realidad independiente del sujeto que las percibe y no pueden afectar o interceder en la liberación de la persona.

Otra complicación aún mayor para la definición, lo constituye el hecho de que el budismo tampoco señala a un alma eterna (aun así, el Budismo no es Nihilista), cuando en Occidente se suele asociar la religión con el alma y la divinidad. Es este patrón cultural, influido por las religiones abrahámicas, el que hace que muchas personas vean el budismo como solo una filosofía, o solo un modo de vida y práctica, o una técnica de mejoramiento personal.

Dragones Japoneses

Los dragones japoneses son unas criaturas legendarias de atributos físicos similares a los de los dragones chinos y coreanos. El ryū provino desde China y es una de las cuatro bestias divinas de la mitología japonesa. Es con frecuencia es emblema de emperadores o héroes. Algunos dicen que las historias sobre dragones pueden proceder de avistamientos de enormes peces que crecieron de forma desproporcionada. Sin embargo no se han encontrado nunca restos del esqueleto de dragones, y estos seres continúan perteneciendo al folclore. Pocas veces se menciona a los dragones en la mitología japonesa. Uno de los más famosos es Yamata no Orochi, un terrible monstruo de ocho cabezas y ocho colas que fue asesinado por Susanoo, quien tras esto encontró la sagrada espada Kusanagi en su cuarta cola. Otro importante dragón es el dios-emperador del mar, Ryūjin.

La cultura popular japonesa moderna se refiere a menudo a los dragones, atribuyendo a ellos poderes mágicos tales como curar, volar o asumir la forma humana a voluntad. Algunos ejemplos son:

  • En Dragon Ball, la trama inicial se basa en esferas mágicas que pueden conceder deseos, dadas a la humanidad por el dragón Shenlong.
  • En el videojuego Sonic Adventure, el “Dios de la Destrucción”, Chaos, alcanza su forma perfecta al obtener las 7 Esmeraldas, y esa forma perfecta es la de un Dragón de Agua, similar al de la mitología Maya. En la secuela de éste juego, Sonic Adventure 2, el enemigo final es el Biolizard, otro reptil gigante, pero biónico.
  • En la serie de Pokémon, los dragones (tales como Dragonair o Rayquaza) son diversos tipos de Pokémon.
  • En El viaje de Chihiro, uno de los personajes es un dragón blanco de un río.
  • En la serie Dragon Quest, hay muchos dragones que van desde dragones europeos hasta dragones asiáticos.
  • En la serie Final Fantasy, los jugadores pueden invocar muchos dragones tales como Tiamat, Leviatan y Bahamut. Esté último también desempeña un papel en la historia.
  • En el juego de cartas Magic: The Gathering, más específicamente en el bloque de Kamigawa, existen cinco dragones legendarios conocidos como: Kokusho, La Estrella del atardecer (guardian de la muerte), Yosei, La Estrella de la Mañana (guardian del sol y el orden), Jugan, La Estrella Ascendente (guardian del bosque),Ryusei, La Estrella Fugaz (guardian del fuego) y Keiga, La Estrella de la Marea (guardian del agua)
  • En Inuyasha, un particular demonio/youkai de gran poder, Ryuukossei es un dragón.
  • En el juego de peleas de la empresa CAPCOM Street Fighter, uno de los personajes principales es Ryu.
  • En Shaman King, un personaje de extravagante cabello le apodan Ryu (su nombre completo es Ryunosuke), además de eso, una de sus poseciones toma forma de un dragon blanco de ocho cabezas.
  • En Yu Yu Hakusho, uno de los enemigos se llama Seiryu. También, una de las tecnicas de Hiei toma forma de un dragon de fuego negro.
  • En la pelicula de Full Metal Alchemist, Envy toma forma de un dragón en el mundo que se encontraba del otro lado de la puerta, pero en ese mundo le llaman como “La gran serpiente”.
  • En Naruto, existe un personaje que se llama Orochimaru, procedente de “La Leyenda de Orochi”

Como podemos ver son de suma importancia religiosa. Así como en la cultura popular lo demuestra en los ánimes, cada religión tienen diferentes seres mitológicos que aparecen en diferentes medios informativos y de entretenimiento.

¿Qué significa la muerte para ellos?

El significado de la muerte para lod Japoneses es algo simple y a la vez complicado. Muchos de las ideologías orientales son producto de años de seguimiento religioso, ya sea Budista o Sintoísta, las cuales predominan actualmente en la isla. Así, dependiendo de cada religión la muerte podrá significar, lo mismo, algo parecido o de diferente manera. Claro, también esto depende de los ideales sociales y religiosos de cada persona.

Sabemos que para los Japoneses la muerte es algo normal y natural, nada de lo cual se deban de exaltar. Sus creencias son muy fuertes, tanto que se han mantenido intactas por miles de años. Eso es algo digno de una cultura como la de ellos. En japonés se evita utilizar el término “muerte” 死 (shi) para referirse al fallecimiento de un conocido. Se alude, sin embargo, a la forma en particular de morir: “términos como shinju, el suicidio de una amante; junshi, el martirio de un guerrero por su señor; senshi, la muerte en la guerra; roshi, la muerte a causa de la edad, etc”.

Son expresiones que relacionan la muerte con la función social o las circunstancias del fallecido. Los japoneses afrontan el momento de la muerte con serenidad y familiaridad. Los preparativos que se realizan demuestran una actitud realista ante los hechos. Es normal hacer un testamento (como en gran parte del mundo) pero además de redactar la última voluntad, se ha extendido la costumbre de elaborar un “poema de despedida a la vida” (Jisei). Éstos no transmiten inquietudes sociales ni materiales, no dejan ningún requerimiento ni condición póstuma. Los poemas a la muerte parecen reflejar, más que ninguna otra cosa, el legado espiritual de los japoneses. Algo así como “Que bueno que llego por mí”. Todo lo que escribo aquí es con el afán de enseñar, sin ofender a nadie.

El festival Bon es esencialmente budista, religión que ocupa la gestión de la muerte en el imaginario nipón, aunque mantiene elementos taoístas y está imbuido del espíritu confuciano de culto a los antepasados. Durante la celebración del festival se acostumbra a visitar el lugar de nacimiento, las tumbas de los antepasados de la familia y se efectúan rezos por su descanso. Se cree que durante estos días los espíritus regresan a casa. Para ello se preparan platos especiales para honrarlos. El primero es una efigie de caballo hecho de berenjenas y pepino que es colocado en el altar familiar. Los muertos llegan a lomos de este caballo y tras finalizar el banquete dejan este mundo a bordo de pequeños barcos de madera y papel confeccionados para la ocasión. En cada barco se coloca una vela y son flotados al agua.

A nivel religioso hay que hablar de una visión muy diferente de las grandes religiones japonesas. La primera, el Shintoísmo, es aplicado básicamente a aspectos de celebración de la vida. La imagen que daba de la muerte era la de un viaje hacia las montañas, en particular hacia la Montaña de la Muerte (shide no yama). De hecho hasta hace relativamente poco se calzaba a los muertos con sandalias de paja para que pudieran caminar por la montaña… jajaja, que buena asaña.  El Budismo introduce un novedoso concepto denominado Karma. Éste es un destino determinado tanto por las acciones pasadas del individuo como por su personalidad. Los samuráis creen que si su karma les lleva al umbral de la muerte, ¿qué más natural que sellar la existencia con una conducta valiente que asegure un mejor karma en la siguiente encarnación? Además, este acto puede conllevar la Iluminación, por lo que no tendrán ningún reparo en intentar llegar hasta ella.

Estoy muy involucrado en este tama porque para mí: “La vida es cuando empieza la muerte”. Espero que me comprendan o compartan mi opinión, si no es así, tan solo limitense a comentar.