La palabra Ikebana ((生け花 o いけばな), “flor viva colocada” (生ける, ike(ru), colocar; 花, bana (sonoración de hana), flor) denomina el arte japonés de arreglo floral.
Se trata de la composición de motivos decorativos mediante flores, aunque también ramas, hojas, frutos y semillas. Además de su propósito estético, también se utiliza como método de meditación, ya que está conectado con el flujo de las estaciones y ciclos de la vida. El hecho de que las obras sean efímeras, debido al material de que están hechas, lo convierte en un acto de reflexión sobre el paso del tiempo. El origen de este arte, de más de 500 años de historia, fue religioso, pero actualmente se ha exportado a todo el mundo, y se ha convertido en una especie de hobby de la clase alta europea y norteamericana.

Los primeros arreglos florales en Japón fueron realizados por monjes budistas (siglo VI D.C.) para adornar los templos. La primera mención sobre arreglo floral se remonta al siglo X en el Kokin Waka Shu, libro de poesía:…” en un recipiente coloca una rama de ciruelo en flor…” En el período Heian (794-1192) se hicieron populares los arreglos florales por motivos no religiosos. En el siglo XI, muchos eventos tomaban parte en la Corte; se solía traer especialmente crisantemos, y también otras variedades de flores con el fin de concursar.
En el siglo XIV, durante el mes de Julio, muchos festivales (p.ej. el de Tanabata) se celebraban en los más importantes templos y santuarios. Tales eventos se conocían con el nombre de: Shichiseki-Horaku-no-Hana. Más adelante en el período Kamakura (1192-1333) se puso de moda construir dentro de un cuarto (zashiki) una especie de nicho (Tokonoma) donde se colocaban un arreglo floral, incienso y una vela. Debido a la estrechez del Tokonoma, los arreglos florales se hicieron para ser vistos sólo de frente.
En 1972 la maestra Masako Ishibashi establece en España la Escuela Enshu de Ikebana, fundada en Kioto hace más de 400 años. Más tarde, en 1991 se abre el centro “Arte y Cultura de Japón” de Madrid por la maestra Rikako Yano, manteniendo un estrecho vinculo con la sede central de la escuela Ikenobo de Rokkakudo, que, siendo la más antigua de Japón, acredita con el prestigio de representar todos los principios e ideales estéticos contenidos en este arte floral.
Posteriormente, se fundó la escuela Ohara, cuyo fundador es el creador del estilo llamado Moribana que ahora es practicado por todas las escuelas de Ikebana. En el año 2006 se fundó “Tatebana”, la primera escuela de Ikebana del País Vasco situada en Donostia/San Sebastián.